• “Desde Acción Nacional, planteamos que las mismas reglas que Morena pretende imponer a los demás, también se apliquen al gobierno”
El presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional en Querétaro, Martín Arango, reiteró que bajo el argumento de combatir la desinformación, Morena y el gobierno federal pretenden colocar al estado como árbitro de los contenidos a través de los Derechos de las Audiencias contemplados en la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, por lo que desde el PAN Querétaro se unen a la propuesta del Partido a nivel nacional para que las “mañaneras” estén sujetas a estas mismas regalas de operación que se pretenden aplicar a los medios de comunicación.
“Morena quiere supervisar a periodistas, comunicadores y medios de comunicación, pero se niega a aceptar que alguien supervise las afirmaciones, acusaciones y descalificaciones que diariamente se realizan desde la tribuna más poderosa del país…la conferencia mañanera. Por eso, desde Acción Nacional hemos planteado que las mismas reglas que Morena pretende imponer a los demás se apliquen también al gobierno”, dijo el dirigente estatal.
Martín Arango aseguró que la propuesta se justifica en el artículo 6 constitucional que reconoce el derecho de réplica, por lo que no se busca cancelar las “mañaneras” o limitar la libertad de expresión de la Presidenta Claudia Sheinbaum, pero lo que no pueden, dijo, es utilizar recursos públicos para lanzar acusaciones sin pruebas, afectar reputaciones y negar a los señalados la posibilidad de defenderse en condiciones de igualdad.
“La mañanera no puede seguir funcionando como un tribunal político donde desde Palacio Nacional se acusa, se sentencia y se condena mediáticamente a ciudadanos, periodistas, empresarios, organizaciones y opositores sin investigación, sin proceso y sin derecho de defensa. Si afirman y señalan personas, deben estar obligados a sustentar sus dichos, corregir información falsa y garantizar el derecho de réplica en el mismo espacio donde se emitió la acusación. Esa es una exigencia democrática básica, no un acto de censura”.
Finalmente señaló que la contradicción de Morena es evidente, porque sí quiere facultades para determinar cuándo una noticia es falsa o está descontextualizada, pero rechaza cualquier mecanismo que obligue al gobierno a rendir cuentas sobre la información que difunde, “y esa doble moral es profundamente preocupante para cualquier democracia”.
“La regla debe ser simple y aplicarse por igual, si acusa, que pruebe; si miente, que corrija; si señala, que permita responder. Lo que Morena no puede pretender es vigilar a toda la sociedad mientras convierte la tribuna presidencial en un territorio de impunidad política”, concluyó.

